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sábado, 16 de julio de 2011

Georges Méliès - Biografías





Georges Méliès

(París, 1861 - id., 1938) Director y productor de cine francés. En 1895, fecha en que era director del Teatro Robert-Houdin e ilusionista profesional, asistió al estreno de las primeras películas de los hermanos Lumière, inventores del cinematógrafo.
Convencido de las posibilidades de futuro del invento, adquirió una cámara cinematográfica, construyó unos estudios en los alrededores de París y se volcó en la producción y dirección de películas. Entre 1899 y 1912 realizó cerca de cuatrocientos filmes, en su mayoría comedias de tono burlesco y desenfadado, entre las que destacan Cleopatra(1899), Cristo andando sobre las aguas (1899), El hombre de la cabeza de goma (1901), la célebre Viaje a la Luna (1902), El viaje a través de lo imposible (1904) y Hamlet (1908).
También grabó reconstrucciones de eventos o noticias reales y mensajes publicitarios. Inventor de numerosos trucos y técnicas cinematográficas, se retiró en 1913, ante la imposibilidad de competir comercialmente con las grandes productoras que habían nacido pocos años antes. A su muerte, acontecida en 1938, se encontraba en la más absoluta miseria.

Ferdinad Zecca - Biografía

 

Ferdinand Zecca (1864 - 1947, ) fue un cineasta francés, también fue director, productor, actor y guionista. Principal director de la Pathé-Frères, la productora de cine más importante del mundo antes de la Primera Guerra Mundial. Nace entre artistas del espectáculo. Su padre es director de un café-concierto y sus hermanos actores. El propio Ferdinand Zecca llegará a ser actor y director del espectáculo. En los orígenes del cine mudo, en 1899, se interesará por las posibilidades del sonido. Realiza para Pathé una primera película sonora, El melómano mudo, acompañando la proyección con el sonido de un gramófono. Luego, para Gaumont, realiza Fechorías de una cabeza de terneraFerdinand Zecca regresa definitivamente a Pathé en 1900. En la Exposición Universal de París, donde la empresa cinematográfica tiene su caseta, conoce a Charles Pathé, que lo contrata como realizador. Acumula los distintos puestos técnicos: actor, guionista, decorador, operador de cámara y director.
Su primer éxito como realizador es Historia de un crimen. La obra contiene un interesante flash-back. El condenado a muerte rememora en sus últimos momentos el crimen por el que se condenó. El éxito de este filme es internacional y consigue una gran notoriedad para la Pathé.
En 1902,  empieza el rodaje de la Pasión de nuestro señor Jesucristo que no llegará a las pantallas hasta 1905. El triunfo de la película es fulminante. Pathé empieza una ascensión irresistible. Zecca se promoverá muy rápidamente a la dirección artística de Pathé, supervisando el trabajo de nuevos realizadores (Gaston Velle, Georges Hatot, Louis Gasnier...). Su filmografía es difícil, en consecuencia, de establecer ya que su papel era variable en algunas películas que pudieron asignársele. Zecca ensaya desde la "actualidad reconstituida" (Asesinato del Presidente McKinley) y las películas de trucos (El baño imposible), ambas representantes de géneros habituales de la época, hasta el drama social (En el país negroLa Huelga), o los cuentos de hadas (La Bella Durmiente del bosqueEl Gato con botas).
Su filmografía muy variada pide reelabora obras que ya han sido éxitos de otros realizadores. Ferdinand Zecca imita recursos de sus colegas y competidores, especialmente de los realizadores británicos y también de George Mèliés Va así a realizar su propia versión del Affaire Dreyfus después de la exitosa de Méliès, a volver a rodar el clásico El anteojo de la abuela, utilizando el método de plano general seguido de plano detalle del pionero británico del cine G. A. Smith en su film Grandma reading glass, o la Pasión de Cristo, que ya fue llevada a la pantalla por Léar.
El enfoque cinématográfico de Zecca es menos artístico que comercial, multiplicar las clases e inspirarse, o incluso plagiar, a sus contemporáneos, lo cual tiene por objetivo sobre todo ganar la batalla comercial. Objetivo que alcanzó, puesto que en 1908, Pathé es una multinacional presente en todas partes en el mundo y domina con mano férrea la producción mundial.
En 1914, cuando la Primera Guerra Mundial estalla, es enviado a los Estados Unidos para ocuparse de la rama americana de la sociedad Pathé. Vuelve de nuevo en 1917 para dirigir el departamento Pathé-Baby, consagrado a las películas domésticas.
El renombre de Ferdinand Zecca es debido a que su nombre se asocia a los varios millares de cintas que se proyectaron a través del mundo en este período del cine de anteguerra. Su carrera fue unida estrechamente al extraordinario desarrollo de Pathé.

Louis Feuillade - Biografía

Louis Feuillade



(Lunel, 1874 - Niza, 1925) Director de cine francés. Tras estudiar en un seminario católico de Carcassonne, marchó a París, ciudad en la que trabajó en una editorial. Con estos conocimientos se lanzó al mundo del periodismo a través de una revista satírica, y continuó luego aportando sus textos en diversas publicaciones, en las que demostró ser un buen narrador.
Llegó al cine en 1905, cuando fue contratado por León Gaumont para escribir guiones. La suerte hizo que Alice Guy, por aquel tiempo una afamada directora de la casa, dejara su puesto vacante y recomendara al productor que contara con Feuillade para sustituirla. Así fue como Louis comenzó a dirigir películas sin descanso, lo que le llevó a ser un prolífico creador. Su primera película firmada fue La porteuse de pain (1906), y a partir de ese momento se acumularían inmediatamente en su historial un largo número de títulos que abordaban todo tipo de comedias, aventuras, temas policiacos o históricos.
Pero más allá de su incesante actividad, el nombre de Feuillade fue asociado al cine de episodios, el serial cinematográfico, formato en el que destacó por encima de sus coetáneos. Abordó, entre otros, temas infantiles (la serie Bébé, 1910-1913) y temas realistas (La vie telle quelle est, 1911-1913), que tuvieron desigual fortuna en sus estrenos. Sin duda, estos trabajos le dieron la seguridad que necesitó para abordar empeños mayores, como Fantomas (1913),Los vampiros (1915) y Judex (1916).
Las novelas populares de los escritores Pierre Souvestre y Marcel Allain le permitieron abordar con cierto realismo, y en cinco partes, las aventuras de Fantomas; en ellas no sólo destacó el personaje enigmático sino, también, los escenarios en donde se desarrollaron los momentos de cada historia. Mientras la Primera Guerra Mundial alcanzaba su momento más crítico, Louis, tras abandonar el frente por razones de salud, desarrolló plenamente la estructura y el concepto de serial en Los vampiros, historia de un grupo de bandidos planteada a lo largo de diez episodios. El rodaje en exteriores le ayudó a conseguir un ambiente más efectista, en el que fueron apareciendo actores desconocidos y otros más importantes de la época -Feuillade aprovechó el retorno del frente de batalla de algunos actores para introducirlos en la trama que estaba rodando en aquellas fechas-.

Feuillade aprovechó el éxito que la historia de "Judex", de Arthur Bernéde, estaba teniendo en las páginas del Le Petit Parisien para promover su adaptación cinematográfica. A lo largo de doce episodios, Louis planteó una historia desde el punto de vista de los defensores de la Ley, algo que sorprendió a los que se le enfrentaron en anteriores ocasiones, sobre todo porque sus películas se centraron mucho más en los malhechores. Con varios de sus actores más asiduos, Marcel Lévesque, el niño Bout-de-Zan o Musidora, recrea una serie de situaciones en las que se enfrenta Judex a su máximo enemigo, el banquero Fravraux, todo ello en un ambiente realista no exento de intencionalidad fantástica, con mucha acción y fácil seguimiento.

Es un hecho que Feuillade supo aprovechar el éxito de la historia periodística para sacarle más fruto con su traslación a la pantalla. El público conocía muy bien la historia y la podía seguir sin problemas. En este sentido, cabe señalar que el director supo congeniar muy bien la escasez de recursos con que contaba para el rodaje con la respuesta del público hacia ciertos temas. En este sentido, lo que quizá llama más la atención es que tras el éxito de Bébéaprovechase un episodio de esta serie, el tituladoBébé, Bout-de-Zan et le voleur (1912), para preparar el camino para la producción de una serie amplia sobre ese personajes infantil. Si Bébé alcanzó los 75 títulos, Bout-de-Zan llegó a superar los cincuenta episodios.

Louis Feuillade dio una respuesta inteligente, constructiva y repleta de imaginación al cine de episodios de los años diez. Llama la atención que sus historias se acercaran a los hechos cotidianos con una gran dosis de realismo, descubriendo todo lo mágico, poético y sorprendente que hay en ellos. Supo aunar criterios comerciales y estéticos, mientras estuvo al frente de la producción de la Gaumont (fue, quizá, el primer director que demostró que la calidad de una película no estaba en la mayor o menor inversión que se hiciera en la misma; todo lo contrario, con poco también se podía hacer mucho). Por eso, y sin lugar a dudas, su nombre ocupa un lugar destacado en este campo.